julio 2026

Crisis humanitaria de las personas mayores en la República Argentina

Emma Reyes 10

Dorothea Tanning

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En los tiempos que corren en el mundo, estamos viviendo una sociedad en transición, lo que impacta en la seguridad social, en lo que respecta a sus tres grandes pilares, del trabajo y previsión social, la salud y la educación. Sucede a la vez un punto de inflexión en dos grandes fenómenos en este siglo XXI que son la longevidad como una bomba que ya estalló en el mundo y también en la Argentina y el otro gran tema que es la irrupción de la inteligencia artificial que está cambiando los modelos productivos, de lo que se habla muy poco por estas latitudes, pero que exige su urgente consideración.

La situación de los adultos mayores en Argentina debe calificarse, sin ninguna duda como una crisis humanitaria debido a la degradación de tres aspectos fundamentales: alimentación, salud y vivienda.

Hoy cursamos una situación donde cualquier definición parece obvia en su significado, pero a modo de ejemplo lo que venimos llamando sistema previsional en Argentina ya no lo es, dado que no tiene nada que ver con la cobertura de las necesidades básicas de los trabajadores jubilados ni mucho menos, con su historia laboral.

Vemos que tenemos 5 millones de personas mayores percibiendo al día de hoy 460,000 pesos, lo que representa la cuarta parte de lo que se necesita para subsistir, según la medición que desde hace varios años venimos haciendo con el índice de la Canasta Básica del Jubilado

En este concepto se incluye un pago discrecional que se viene haciendo desde septiembre del 2022 que representa un verdadero disparate, incomprensible a nivel mundial, por el hecho que sea el propio estado quien ejecute este tipo de asignación, la que también se replica, a un millón más, de personas con discapacidad, receptoras de pensiones no contributivas, las que cobran montos inferiores a los abonados, en el marco del sistema contributivo.

En ambos casos, se ha naturalizado la percepción de este bono, el que nació como un comportamiento errático de la voluntad del príncipe y no tiene nada que ver con el derecho previsional, ni con el derecho laboral tampoco, que además fue congelado por el actual gobierno en marzo del 2024, a poco de decretar una devaluación el 14 de diciembre del 2023 que todos olvidaron, pero que generó un colapso en la situación de las personas mayores, acompañando 25 puntos de inflación heredada de la administración precedente.

Todo esto quedó consolidado como una enorme pérdida en términos de poder adquisitivo del haber jubilatorio, que por otra parte, se viene arrastrando desde el año 2013 en forma ininterrumpida.

A la fecha, en la Argentina, existe una expectativa de vida de 76 años, pero los actores políticos siguen suponiendo que las personas de 65 años 67 68 69 70 están en el escalón previo a la muerte y los ajustes de la economía los hacen, ensañándose sobre los fondos de la seguridad social, tornándola cada vez, más insegura y menos social.

La definición de crisis humanitaria, con pérdida del poder adquisitivo, deterioro de la cobertura sanitaria (en particular en el ámbito de obra social de los jubilados y pensionados PAMI), insuficiencia en la alimentación y grandes restricciones en el acceso a la vivienda intenta aludir a una situación cursada por la gran mayoría de los adultos mayores, producto de la incidencia de factores de múltiples aristas y de una enorme complejidad que demanda nuevos diagnósticos e intervenciones en campos tradicionales y no tradicionales.

Lee la nota completa aquí: Crisis humanitaria de las personas mayores en Argentina – Semino y Orden

Acerca de los autores:
Dr. Eugenio Semino – Defensor del Pueblo de la Tercera Edad Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Lic. Roberto Orden – Mgter. en Gerontología Social

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