julio 2026

114ª Sesión de la conferencia de la OIT: «Impulsar la Justicia Social, promover el Trabajo Decente»

Foto OIT

Dorothea Tanning

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La conferencia 114.ª de la Organización Internacional del Trabajo, celebrada en el mes de junio de 2026 en Ginebra, Suiza, dio lugar a valiosos documentos e hitos bajo el lema e informe central del Director General: “Un momento decisivo: Aprovechar la inteligencia artificial para promover el trabajo decente”. El temario de este año incluyó la crucial segunda discusión normativa sobre “El Trabajo Decente en la Economía de Plataformas”, la Discusión General sobre “Igualdad de género en el mundo del trabajo”, y el debate técnico en torno al “Diálogo social y tripartismo” para transitar los cambios sistémicos.

Los documentos y resoluciones obtenidos partieron de un extenso Informe realizado por la Oficina de la OIT, puestos a disposición por el Director General Gilbert F. Houngbo, que, luego de intensas deliberaciones, aportes de los países y discusiones plenarias entre Empleadores, Trabajadores y Gobiernos, dieron forma a los resultados de esta histórica reunión.

En su discurso inicial, el Director General Gilbert F. Houngbo se refirió a la vertiginosa aceleración tecnológica de la economía mundial, que muta a través de la automatización y los algoritmos, advirtiendo que nos encontramos en una encrucijada donde la Justicia Social debe seguir siendo la meta inclaudicable de esta Organización. Destacó que promover los valores del trabajo decente en la era de la Inteligencia Artificial depende, en gran parte, de la fortaleza de los valores democráticos que se persigan en el derecho del trabajo, en aras del humanismo.

Considera esta conferencia como una ocasión mundial para poner a las personas en el centro de la revolución tecnológica a través del diálogo tripartito. Involucra el compromiso imperioso de abordar la gobernanza de la IA y de cerrar definitivamente el marco regulatorio del trabajo en Economías de Plataforma, focalizando el futuro de los trabajadores y trabajadoras con un sentido ético. Es una realidad impostergable garantizar que la gestión algorítmica respete la salud, la seguridad y la dignidad humana, diferenciando claramente a estos operarios de los trabajadores independientes. La Negociación Colectiva, mediante prácticas y diálogos inclusivos, debe ser la herramienta para que las ganancias de productividad derivadas de la tecnología se distribuyan de manera justa y no profundicen las desigualdades.

Nos enfrentamos a un desafío tecnológico global donde la IA y las plataformas digitales ya no son una tendencia, sino la realidad del empleo regulado. Se reclama un liderazgo firme para que esta nueva era digital no sea sinónimo de precarización o sesgos automatizados, lo que implica un reto mayúsculo para los sistemas tradicionales de protección laboral, afirmando que no habrá progreso con precariedad.

Por otra parte, la agenda de este año rescató con fuerza que las transiciones tecnológicas y climáticas no pueden tener éxito sin una transformación real en la agenda de igualdad de género en el trabajo. La persistencia de las brechas salariales y la discriminación sistémica exigen una protección inclusiva de calidad y un programa transformador, entendiendo que la justicia medioambiental, la igualdad de oportunidades y la innovación tecnológica están interrelacionadas y deben orientarse colectivamente a promover la Justicia Social.

La Paz Universal y permanente solo puede basarse en la Justicia Social, un precepto que este año se analizó también a través del estudio general sobre el empleo y el trabajo decente para la paz y la resiliencia en sociedades afectadas por crisis, prestando especial y urgente atención a la dramática situación laboral en los territorios árabes ocupados.

En el plano estrictamente normativo, la Comisión encargada de la segunda discusión sobre el trabajo decente en la Economía de Plataformas examinó el informe definitivo que recopiló las consultas y enmiendas sugeridas por los Gobiernos y los actores sociolaborales durante el último año. El objetivo explícito de esta reunión ha sido consolidar el texto final para la adopción de un instrumento internacional que dote a los Estados miembros de un marco jurídico armonizado. Este instrumento busca responsabilizar a los empleadores digitales frente al diseño de los algoritmos, resguardando la libertad sindical, el derecho a la privacidad de datos, la seguridad social y la protección económica ante accidentes, impidiendo que la tecnología sea un vehículo de desprotección.

En un acontecimiento histórico y largamente esperado, la plenaria de la Conferencia aprobó finalmente el nuevo Convenio sobre el Trabajo Decente en la Economía de Plataformas, Convenio N° 193. Este logro normativo corona años de intensos debates e intentos de bioconsenso global. El texto aprobado establece una presunción de laboralidad para erradicar el fraude de los falsos autónomos y fija límites estrictos a la discriminación algorítmica, obligando a una supervisión humana en las decisiones de despido o asignación de tareas. Celebramos esperanzados la adopción de este Convenio, que se erige como un faro de dignidad frente al avance tecnológico y dota a cada país de la base legal necesaria para blindar los derechos de millones de repartidores, choferes y trabajadores digitales en todo el planeta.

Asimismo, mediante la resolución técnica basada en el informe “Transitar el cambio mediante el diálogo social inclusivo”, las delegaciones abordaron enfoques innovadores para dotar al tripartismo de herramientas frente a las transiciones productivas, tomando como base histórica la Declaración de Filadelfia (1944) y la Declaración del Centenario de la OIT (2019).

La comisión de la Discusión General sobre el Programa Transformador para la Igualdad de Género en el Trabajo elaboró un documento y sus conclusiones afirmando al respecto que la «Igualdad de Género en el Trabajo es un componente esencial del trabajo decente para todos. En consecuencia requiere enfoques efectivos en el mundo del trabajo en evolución integrados intersectorialmente: (marcos de igualdad, políticas económicas del mercado de trabajo, políticas de protección social, sistema de cuidados, desarrollo de competencias, fortalecimiento dela capacidad institucional, entre otros, con la amplia participación organizaciones de empleadores y trabajadores en su diseño).

La Organización Internacional del Trabajo instó al Gobierno Argentino adoptar «medidas inmediatas, efectivas y en un plazo determinado» a fin de garantizar el correcto funcionamiento de mecanismos de diálogo social tripartito adecuados y efectivos y velar para que las reformas laborales se desarrollen mediante consultas con las organizaciones más representativas de trabajadores y empleadores. Así surge de las conclusiones de la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT cuyo informe es consecuencia de las denuncias efectuadas por la CGT y las dos CTA antes esa organización por la «destruccion sistematica» del modelo democratico de las relaciones del trabajo en el país y «la aniquilación de los derechos laborales».

Finalmente, se ratificó el compromiso multilateral de la Coalición Mundial por la Justicia Social, recordando que el desarrollo espiritual y el bienestar material de los seres humanos deben darse en condiciones de libertad, dignidad y equidad. Ante el avance de las máquinas y las plataformas, la 114.ª Conferencia de la OIT ha dejado una proclama clara y vigente para el futuro que ya habitamos: el Trabajo no es, ni será jamás, una mercancía (palabras del discurso inaugural del Director General Gilbert F. Houngbo).

La autora es integrante de la CO.MU.TRA. Abogada Maestranda y Especialista en Derecho del Trabajo y Seguridad Social – Posgrado U.B.A
Auxiliar Docente del Departamento de Derecho del Trabajo y Seguridad Social – U.B.A

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